Terminar la obra no es terminar el proyecto
Una constructora sabe construir. Vender exige otra cosa: marca, material de venta, pauta, alguien que conteste, alguien que muestre y alguien que cierre. Es un equipo distinto y una operación distinta.
Comercializamos proyectos de construcción y urbanísticos de terceros: la marca, el material, el sitio, la pauta, la atención de cada interesado y el cierre. Todo lo que va entre la obra terminada y el comprador firmando.
Reserva del Río es nuestro. Formulamos el instrumento de planificación, hicimos los estudios y los diseños, tramitamos las licencias, ejecutamos la urbanización y la vendimos: con nuestra marca, nuestro material, nuestro sitio y nuestro embudo.
Este servicio es ese mismo trabajo, puesto al servicio de un promotor que prefiere concentrarse en construir.

Una constructora sabe construir. Vender exige otra cosa: marca, material de venta, pauta, alguien que conteste, alguien que muestre y alguien que cierre. Es un equipo distinto y una operación distinta.
Quien evalúa un proyecto lo hace de noche y el fin de semana, que es cuando tiene tiempo. El interesado que escribe a las diez y recibe respuesta al día siguiente ya está mirando otro proyecto.
Sin un embudo con nombres, fechas y seguimientos no hay forma de saber cuántos interesados entraron ni en qué punto se perdieron. Y sin ese dato no se puede decidir si conviene ajustar el precio.
Los tres se resuelven con un solo responsable de la operación comercial: alguien que conozca la norma, el producto y el material con el que se vende.
Se puede tomar la operación completa o sólo la parte que haga falta. Repartirla entre varios proveedores es donde suelen perderse los interesados.
Qué se está vendiendo alrededor, a qué precio y a quién. De ahí salen la estrategia de precios y la definición del comprador objetivo, que es la decisión que condiciona todo lo demás.
Nombre, marca, tono y aplicación. Un proyecto sin identidad propia se recuerda por su dirección y compite sólo por precio.
Renders, recorridos en 3D, planos de venta y fichas por unidad. Lo produce el mismo equipo que hace el material de nuestros propios proyectos.
Con dominio y marca propios: el inventario visible, la ubicación, el material de venta y un solo camino hacia la visita.
Redes, contenido y campañas dirigidas a la zona y al perfil que compra ese producto, con medición de cuánto cuesta cada interesado.
Un asistente conversacional atiende al interesado apenas escribe, a la hora que sea. Responde lo que corresponde, toma sus datos y agenda la visita. Lo que debe confirmar un asesor, lo deriva a un asesor.
Cada interesado queda registrado, calificado y con su próximo paso definido. En cualquier momento se puede responder cuántos entraron, cuántos visitaron y en qué etapa se está frenando la venta.
La visita guiada al proyecto, que es donde se decide una compra inmobiliaria, con asesores que conocen el producto porque conocen la obra.
Separación, documentos y acompañamiento del comprador hasta la firma, coordinado con quien ejecuta el proyecto.
Qué entró, qué se movió, qué se vendió y qué está frenando la operación. Quien construye decide sobre cifras, no sobre impresiones.
Es el momento en que más se puede corregir: la mezcla de tipologías, los metrajes y el precio objetivo todavía se pueden ajustar a lo que el mercado está comprando. Iniciada la obra, esos cambios ya no caben.
Se arma la marca, el material y el sitio, y se abre la venta sobre planos mientras la obra avanza. Es el escenario más común y el que mejor financia la construcción.
Cuando queda inventario que no se movió como se esperaba. El trabajo empieza por entender por qué no se vendió, que casi nunca es sólo el precio.
El alcance y la forma de trabajo se definen por proyecto: no son iguales un loteo de 80 unidades y una torre de 65 apartamentos. La primera conversación es para entender qué se está vendiendo y en qué punto está.
También si vas a iniciar uno y prefieres no montar un área comercial desde cero. Cuéntanos en qué punto está: en etapa de diseño todavía se puede ajustar el producto al mercado.
Respuesta inmediata, a cualquier hora. Si hace falta, te agendamos una conversación con un asesor.